






EL PAN
Símbolo del CUERPO de Jesús, se elabora de manera higiénica y artesanal, mezclando harina refinada y seleccionada con aceite puro de oliva importado de Italia, dándole un pequeño toque de color con azúcar refinada de la más alta calidad, esta mezcla se revuelve hasta lograr una masa consistente que después de ser extendida en charolas preparadas ex profeso para ello, se cocerá de manera uniforme a 230 grados centigrados, en hornos eléctricos de alta tecnología, para obtener así el producto terminado: LOS PANES ACIMOS, es decir, “sin levadura”.
La ausencia de levadura desde el tiempo de los Israelitas tiene un significado: simboliza la ausencia de pecado, en la Gracia significa: la limpieza de la vida en Cristo, ya que la levadura fermenta y corrompe la masa, cumpliéndose de esta manera lo establecido por el Apóstol San Pablo: “así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad”.
Este trabajo es uno de los más reservados en la Iglesia La Luz del Mundo, bajo la coordinacion del Ministerio de Oficios Sagrados, se encarga a la responsabilidad del DIACONO Arcadio Serrano, quien por casi 50 años ha conservado invariable la formula y manera de elaborar el PAN de la Santa Cena, le acompañan un grupo de ministros de oficio “panaderos”, trabajadores sencillos y discretos que conforman el equipo que elaborará tan anhelada “comida”. Este equipo de trabajo tiene una enorme responsabilidad, por ello se consagran desde un mes antes, para que llegado el momento, Dios dirija sus manos y su trabajo sea para alegría y alimento de la iglesia.

Desde el día 12 de agosto, 2 días antes de la Santa Cena, a las 7 de la mañana inician labores de limpieza, acomodo y aseo bajo una estricta supervisión médica e higiénica, posteriormente, todos VESTIDOS DE BLANCO, llevan a cabo una CONSAGRACION, en la cual con lagrimas imploran del Señor les haga “dignos” de tomar aquellos ingredientes que se convertirán en EL PAN de la Santa cena, mismo que al ser consagrado por el Apóstol de Dios, simbolizara: EL CUERPO DE JESUCRISTO.
De esta manera y cantando alabanzas durante todo el tiempo, sus manos extienden una y otra vez la masa que es la base del PAN ACIMO, con esmero la preparan, y pre cortan los trozos que una vez cocidos reposaran hasta esperar la hora anhelada, cuando ese PAN sea tomado y presentado por las manos del Apóstol de Dios, Samuel Joaquín Flores y se actualicen las palabras eternas: “TOMAD, COMED, ESTO ES MI CUERPO QUE POR VOSOTROS ES PARTIDO, HACED ESTO EN MEMORIA DE MI”.